Enfermedades del Sistema Nervioso Central y su prevención natural

El estudio y el trabajo son actividades que cada día se tornan más demandantes en nuestra sociedad actual, requiriendo un estado de concentración y atención permanente. La aparición de ansiedad, nerviosismo, estrés, migrañas y cefaleas, son algunas advertencias de una sobreexigencia de nuestro sistema nervioso central que comienza a mostrar los primeros síntomas de un trastorno progresivo.
Algunas enfermedades como el insomnio y la depresión, son consecuencia directa de este tipo de padecimientos, donde no ha logrado recuperarse a tiempo el estado emocional y orgánico de la persona conduciendo indefectiblemente a estos estados.

Si bien los mecanismos de la memoria y gran parte del sistema nervioso central no están bien
dilucidados, sí se conocen empíricamente algunos factores y sustancias que contribuyen a mejorar el desenvolvimiento del cerebro, vinculadas estrechamente a la energía mental y a la sensación de plenitud funcional orgánica que se verifica cuando se encuentran satisfechos los factores psicosomáticos involucrados.

Existen diversas plantas medicinales ampliamente ensayadas que son aconsejadas a nivel mundial para prevenir las enfermedades y trastornos relacionados al sistema nervioso central. Entre ellas podemos encontrar el Ginkgo (Ginkgo biloba L.), el Ginseng (Ginseng panax C.A Meyer u otras variedades), y la Centella asiática (Centella asiática L. o Hydrocotile asiática L.).

El Ginkgo es aconsejado internacionalmente en los trastornos circulatorios periféricos causados por deficiente irrigación, trastornos circulatorios cerebrales ocasionales en situaciones de estrés, o especialmente los derivados de la esclerosis cerebral de la vejez. También se usa en tratamientos alternativos y complementarios del Alzheimer, Esclerosis múltiple, Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otros deterioros cognitivos.
El Ginseng desempeña su actividad como un adaptógeno, es decir siendo capaz de aumentar la “resistencia no específica” en el hombre y adaptándose a su requerimiento orgánico. En Alemania la monografía de la Comisión E de 1991 expresa que es utilizada satisfactoriamente para aumentar la concentración, corregir la falta de energía y la sensación de cansancio.
La Centella asiática actuando como un energizante natural. Colabora en el estímulo de la memorización y en los delicados mecanismos que involucran a los procesos de cerebración.

Si bien dichas plantas presentan mecanismos de acción diferentes, por lo general su consumo simultáneo conduce a una complementariedad en su acción de prevención de las enfermedades que atacan al sistema nervioso central.

La promoción de la inteligencia y los procesos cognitivos mentales en edades tempranas constituye un aspecto de suma importancia a la hora de prevenir trastornos de agresividad, atención y posibilita acrecentar la capacidad de cerebración, memoria y lucidez.
Recientes estudios realizados en EE.UU y encabezados por el Dr. James Penland, han demostrado que la suplementación balanceada de minerales como el Zinc y el Hierro en niños pequeños mejoran sensiblemente sus habilidades cognitivas y de razonamiento. Posteriormente este estudio fue ampliado por el Dr. Jiang Hong Liu incorporando al análisis niños de distintas edades y etnias, con hábitos alimenticios diferentes, y encontró las mejores respuestas cerebrales en los que mostraban elevados perfiles de dichos oligoelementos.

Gran cantidad de expertos sostienen que la mejor manera de asimilar los nutrientes y los principios activos reside en incorporarlos a una matriz vegetal que promueva su biodisponibilidad y permita paralelamente suministrar nutrientes deficientes en la dieta favoreciendo los equilibrios de absorción corporales.

ImageNeurona y conexiones sinápticas

Prevención de la Epilepsia a través de Educación y Eliminación de Factores de Riesgo

EPILEPSIA

De acuerdo a la Fundación de Epilepsia de América (Epilepsy Foundation of America), la epilepsia es una condición física que ocurre cuando hay un breve pero repentino cambio en el cerebro. Cuando las células cerebrales no están funcionando bien, la conciencia, movimientos, o acciones de una persona pueden alterarse por un breve periodo de tiempo. Estos cambios físicos se conocen como un ataque epiléptico.
Los síntomas de la epilepsia pueden ser: Momentos de ausencia o periodos de confusión en cuanto a la memoria; Episodios de mirada fija o falta de atención, como si estuviera soñando despierto; Movimientos incontrolables de los brazos y piernas; Desmayo con incontinencia o seguido por fatiga excesiva; o Sonidos raros, percepción distorsionada, o inexplicables sentimientos de temor.

PREVENCIÓN
La prevención de la epilepsia se lleva a cabo mediante la educación y la promoción para la salud y comprende las medidas siguientes:

  1. Información y capacitación al maestro y a la comunidad respecto al problema de salud pública.
  2. Identificación oportuna y eliminación en su caso de los factores de riesgo siguientes:
  • Perinatales
  • Infecciones que pueden afectar al cerebro
  • Teniasis y cisticercosis
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Intoxicaciones
  • Fiebre elevada en el niño
  • Enfermedad vascular cerebral
  • Identificación oportuna de la sintomatología y solicitud inmediata de atención médica;
  • Integración y capacitación de grupos para la atención de la epilepsia.

Comentario!!

Pienso que nosotros como estudiantes de salud deberiamos de recibir unas charlas breves sobre como ayudar y que hacer en casos si se presenta una persona con epilepsia, recuerdo que en los primeros años de estudio habian muchos compañeros que sufrian de atacas, tambien peienso q no solo sobre la epilepsia si no que primeros auxilios en general.

Mayra perez 200917808

SISTEMA NERVIOSO

Hay que prestar mucha atención al sistema nervioso, ya que en este se pueden desarrollar enfermedades como el mal de Alzheimer, demencia senil, accidentes cerebrovasculares, o diversas enfermedades y trastornos nerviosos.

Estos riesgos pueden detectarse mediante un chequeo médico, pero hay que estar atentos a los síntomas  como dolores de cabeza, mareos constantes, y debilidad generalizada en el organismo, o dificultad para recordar las cosas (olvidos).

Para mantener al sistema nervioso saludable recomendamos tratar de mantener nuestras neuronas activas, pensando, leyendo y realizando actividades como juegos, crucigramas, palabras cruzadas etc.

También hay médicos que recomiendan beber una vez al día una copa de vino tinto, debido a su alto contenido de fenoles, ideal para prevenir el riesgo de sufrir problemas como embolias cerebrales o problemas cardiovasculares

Hay que llevar una dieta equilibrada, consumiendo alimentos que posean vitaminas C y E que ayudan a prevenir la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades relacionadas con el sistema nervioso.